jueves, 26 de noviembre de 2009

Mariantónia .

Ya no iba a tener en cuenta los engranajes mecánicos de su corazón, ni el tacto de las paredes, ni tampoco el color de las gafas que llevaba. Eso se había dicho, mientras se fumaba algún cigarro, sentada en la esquina preferida de su piso. Pero sólo era eso, lo que se había dicho. El gato rondaba por las paredes del piso, se acercaba y le rozaba las piernas. Ella recordaba el resto de lo que había sido su canción preferida, o alguna melodía a lo lejos, en algún café parisino. Las cucharas seguían limpiándose solas y Claro de luna sonaba siempre, a la misma hora. Las calles de su ciudad olían igual, y los rostros de la gente también. Leer o ver al gato escapar por la ventana. A veces se preguntaba por qué ella no podía escapar. Pero luego pensaba en las baguettes, en los cafés de Paris, en el gato, en el cielo de allí y no, no quería escapar. El cigarro ya se había acabado, y estaba demasiado ocupada en soñar como para levantarse a por otro

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Las soñadoras también lo pasan mal.


No son buenos tiempos para los soñadores.
( incluso para ella, y eso que era una soñadora de las de verdad, de esas que tocan el cielo con la punta de los dedos )

martes, 24 de noviembre de 2009

A mí me gustan los días fresquitos.

De esos que dan ganas de salir a chafar charcos aunque se te mojen los calcetines a rallas, y de coger el paraguas transparente escondido en algún cajón, y de ponerte la bufanda de lana que te tejió tu abuela cuando eras pequeña.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Los lirones como Tomás respiran bonito.


Tomás era un lirón de lo más normal. Se despertaba, desayunaba, paseaba, miraba los atardeceres, volvía a su casa, cenaba, veía la tele para lirones y se iba a la cama a dormir. Aunque lo que más le gustaba de tanta monotonía era despertarse por las mañanas, abrir la ventana y esnifar el aire que entraba por entre las cortinas.Tomás creía que ese aire había sido expresamente creado para él, porque le sentaba de maravilla, y le hacía pensar que algún día, tal vez, le podría pasar algo absolutamente increíble, como viajar a las estrellas, o algo por el estilo.